1. Vístase para el éxito
Los estudios muestran que lo que llevamos influye en cómo nos perciben — y es cierto: vestir de forma profesional, como un traje o al menos pantalón y blusa, le ayuda a sentirse más seguro. Vístase con cuidado, pero sin exagerar: quiere verse respetuoso y formal, y a la vez cercano. Recuerde: puede ajustar su ropa según el público. ¿Están al aire libre? No hace falta chaqueta y corbata. Se trata de equilibrar comodidad y un aspecto cuidado.
2. Póngase en la misma página
Lo más importante al presentar es establecer buena comunicación con su público. No solo habla ante un grupo: tocan música juntos (o bailan, si esa metáfora le encaja mejor). Cuanto más sincronizado esté, en ritmo y tono, con su audiencia, más fácil le seguirán. Si hay algo específico de su organización o sector que pueda confundir a quien viene de fuera, explíquelo de antemano para que todos entiendan el lenguaje.
3. Parezca natural y sea natural
Conectar con el público es clave: confiarán más en usted y se abrirán a su mensaje si sienten autenticidad. No olvide mostrar entusiasmo genuino: una sonrisa sale más natural si la siente. Trabaje en verse y sentirse ilusionado con lo que dice. Parte importante del rapport es adaptar tono de voz y lenguaje corporal a una presentación interactiva.
4. Siga en movimiento
¿De qué sirve sentarse en el escritorio si juega con el bolígrafo o el papel? No se quede quieto al hablar: muévase. Haga contacto visual con el mayor número posible de personas, camine y diríjase a distintas zonas del escenario. Cuanto más activo esté durante la presentación, más involucrado estará el público en lo que dice.
5. Observe al público
Al presentar, fíjese en quién le mira y quién no. ¿Interactúan con su contenido? Si no, ¿parecen desconectados o confundidos? ¿Les interesa lo que dice o preferirían ver vídeos de gatos en YouTube? Ajuste su lenguaje y tono en consecuencia.
6. El contacto visual funciona
Si su mirada siempre está en otra parte, pueden sentir que no les presta atención. El contacto visual muestra que está involucrado en lo que aportan. También comunica respeto; sin él, corre el riesgo de parecer arrogante o desinteresado.
La conclusión principal: una buena comunicación no verbal y las habilidades de presentación van de la mano. Las presentaciones interactivas se recuerdan más que las charlas, se retiene más información y la atención dura más. Hoy hay tantas herramientas interactivas para mejorar sus presentaciones; con un poco de investigación y práctica, puede ofrecer presentaciones potentes cada vez.