1. Pregunte a los estudiantes qué buscan en un docente
Una de las estrategias más innovadoras es preguntar qué quieren y necesitan en un docente. Demuestra que le importan sus opiniones y que desea ajustar su práctica a partir de lo que digan. Además, le da pistas sobre en qué mejorar. Puede hacerlo con una presentación interactiva: añada preguntas a su PowerPoint para que respondan de forma anónima desde el móvil — fácil, rápido y visual. Use nuestra plantilla lista para inspirarse en preguntas al inicio del curso.
2. Empiece con un repaso antes de entrar en material nuevo
Han pasado unas largas vacaciones de verano y ya está listo para retomar el ritmo. Antes de lanzarse de lleno al material nuevo, conviene dedicar un momento a repasar lo del año anterior. Así se asegura de que sus estudiantes estén preparados para lo que van a aprender.
3. Dé opciones a los estudiantes en su experiencia de aprendizaje
Los estudiantes aprenden mejor cuando tienen opciones en cómo aprenden. Permitirles elegir cómo abordar el material no solo aumenta la participación, sino que también ayuda a asimilarlo mejor. Algunas estrategias innovadoras con elección:
- Deje que elijan qué tipo de proyecto quieren completar.
- Deje que elijan qué capítulo de un libro quieren leer y estudiar antes de clase.
- Pregunte si prefieren una lección práctica o más tipo clase magistral sobre el tema antes de seguir con el plan del día.
4. Pida feedback sobre su estilo de enseñanza
Pedir feedback le ayuda a entender cómo aprenden mejor y qué métodos les funcionan. Además, demuestra que valora su opinión y quiere que aprovechen al máximo la clase. Puede recopilar feedback con preguntas abiertas anónimas de Sendsteps, lo que baja la barrera para respuestas honestas.
5. Acostúmbrese a sentirse incómodo
Una forma de ser un docente más innovador es acostumbrarse a la incomodidad. Eso significa probar cosas nuevas, aunque puedan fallar. También significa estar abierto al feedback y buscar continuamente formas de mejorar.